miércoles, 25 de mayo de 2011

El final de la vida de una gran amiga y compañera. Déborah (27/04/1976 a 11/05/2011)

Rebuscando entre los cuadernos de Déborah, encontré las claves y los nombres de sus cuentas de internet, entre ellas, las de este blog.
Lo leo con asombro, porque Déborah jamás mencionó que escribiera sobre los asuntos que tanto nos preocupaban a ambos. Mi nombre es Tomás, y para aquellos que seguís a Déborah no seré un extraño. Lo cierto es que ni yo mismo comprendo lo que estoy haciendo aquí, quizás cerrar un círculo que de otra manera no se cerrará jamás, porque Déborah ha muerto. Como única compañía me han quedado unas cuantas hojas escritas de prisa por ella en el viaje que ambos iniciamos hacia Perú y del que he vuelto solo, o mejor dicho, acompañado de su muerte y de los trágicos últimos momentos que la arrebataron de este mundo. Todo es tan confuso. En medio de esta España que toma las plazas y reivindica su derecho a soñar, siento a Déborah y su silencio oponerse a la muerte y arañar en cada uno de los que gritan en las calles...le hubiera gustado tanto ver que cada día despiertan más y más personas. Yo sin embargo no he podido salir a gritar, ni a reivindicar nada...todavía tengo muy fresca la pesadilla y me persigue hasta en sueños la monstruosa deformación de lo real, o al menos de lo que yo tenía fijado en mi mente como tal, que se ha manifestado ante mis ojos en Perú.

Tal vez sea un error contar los detalles de la muerte de Déborah aquí, pero lo cierto es que lo veo casi como una obligación a la memoria de mi amiga y compañera, porque están pasando cosas horribles y los  sucesos que relataré quizás puedan ayudar a alguien a ordenar un puzzle  del que yo no alcanzo a ver todas las piezas. Los que no estéis al tanto de estas circunstancias extraordinarias, sé de antemano, no creeréis ni una palabra de lo que aquí diga, pero a esta altura ni lo espero. A los demás, a los que despiertan, mi testimonio:

Estábamos recorriendo las Lomas de Lachay Déborah y yo a media tarde, cuando nos adentramos en un camino de tierra por el que vimos pasar a toda velocidad un jeep de la policía. Creíamos que iban a por cazadores furtivos,  tontos de nosotros, no nos dejamos amedrentar por el humo de un jeep accidentado que había un par de kilómetros más allá, estrellado entre el follaje y los perseguíamos a toda velocidad. Nos dirigíamos directo a la reserva indígena y eso nos daba muchísima curiosidad ¿qué podía estar pasando? ¿porqué la policía? "¡más de prisa!" me gritaba Déborah "¡se nos escapan!". Cuando nos bajamos del coche los policías ya no estaban dentro del suyo, aparcado a la ligera. A lo lejos, en una de las cañadas se veía movimiento y nos dirigimos hacia allá, cuando nos acercamos vimos, aunque esto suene a ciencia ficción, dos reptiles a dos patas, de un par de metros de altura, armados con mazas. Los bichos habían improvisado un altar sobre un jeep al que llevaban gente y les abrían la cabeza. Había cuerpos y sangre por todos lados.  Déborah no paraba de hablar y reírse y decir que eso no estaba pasando, que estarían filmando una película o algo así, pero cuando las balas empezaron a sonar y rebotar cerca de nosotros e incrustarse en esos bichos, le dije nervioso que nos tiráramos al suelo. Yo veía que las balas perforaban el cuerpo de esos lagartos enormes y les hacían sangrar , pero que no les tumbaban. Creí que efectivamente se trataba de un truco de efectos especiales, pero no veía cámaras por ningún lado. Entonces, segundos después de ese pensamiento, desde el follaje, sale otro de esos lagartos arrastrado en medio de histéricos alaridos, hacia ese altar, a un policía.  Entonces saltan sobre él  dos indígenas,  pero el lagarto, si bien con algo de miedo a los machetes, los tritura con el garrotes y los deja tirados en el suelo como si fueran de papel. Aparecieron más indios lanzando gritos, con lanzas y machetes, las balas seguían zumbando a nuestro alrededor…, entonces miré a Déborah, y allí estaba, envuelta en un charco de sangre. La bala entró por la cabeza y dicen que la muerte fue instantánea. Después os podéis imaginar el resto. Corrí hacia el coche con su cuerpo, pero cuando llegué al hospital ya estaba muerta. No pude hacer nada. Nada. Fue difícil salir de Perú con una declaración tan controversial sobre el fallecimiento de mi amiga. Los contactos fueron fundamentales. Mientras tanto su familia repatrió el cuerpo y la enterraron en Madrid. A mí me tienen por el principal sospechoso de su muerte, porque de los lagartos nadie habla. Creen que las drogas me están produciendo alteraciones de conciencia. Nadie, de manera oficial, ha reconocido nada.  Pero eso ya es otra historia. La mía.

La de Déborah, ha terminado. 

lunes, 9 de mayo de 2011

¡Estoy en Perú!

Parece que hace mil años que no escribo en la pizarra. Desde el último arañazo han pasado cosas tan asombrosas en mi vida que no he podido más que dejarme arrastrar. Estoy en Perú, a 50 kilómetros de Lima, en el hospedaje “Las delicias” en Huaral, cerca de la Reserva Nacional de las Lomas de Lachay que está a otros 50 kilómetros norte de aquí, una extensión protegida de bosques de 5070 hectáreas donde nuestra ONG tiene acción. Tomás decidió que ya era hora de acercarnos y ver en primera plana las cosas que estaban pasando en Perú y sobre todo, ver cómo se están implementando los nuevos proyectos. El es el director, yo obedezco, porque si por mi fuera no hubiera venido, con la información de las últimas semanas mi cuerpo estaba reticente a viajar a un país en el cual se han producido un atentado a una central térmica, una fuga de presos altamente peligrosos y por si fuera poco, el desvarío de cientos de animales que han dejado perplejos a quienes han podido observarlo. Pero vamos por pasos, que si no voy a terminar produciendo un efecto despiste y con el que hay alrededor me sobra y me basta, demasiado tenemos con el televisor como para andar mareando más la batuta.

¿Se acuerdan de aquel vídeo de los presos en la gasolinera, ese que desapareció de youtube y nadie supo rastrear y que mostraba, entre muchas cosas, a un tipo de ojos brillantes saliendo desde las llamas? Pues aquí en Lima nos hemos encontrado con tres personas más que lo han visto y que están tan sorprendidos como nosotros respecto a la censura y silencio que hay sobre el tema, y del tipo ese, claro, porque no dejaba indiferente a nadie. Además estos tres tíos que trabajan en una ONG de protección de bosques y con los que estuvimos almorzando cuando llegamos a Lima, nos han dicho que está circulando otro vídeo en youtube de alguien que se autoimplica en la fuga del Callao, que se hace llamar ROLANDO y que relaciona la fuga de presos miembros de Sendero Luminoso con la inauguración de la Central Térmica y algunas cosas más que son un poco raras.


Porque la Central se ha inaugurado a pesar de las protestas sindicales y del atentado y de la fuga de presos y de todo, bah, parece que nunca son suficientemente grandes los obstáculos para que estos mastodontes, que arrasan con todo a su paso, se detengan. La codicia es más destructiva que una bomba nuclear. El 1 de Mayo se ha inaugurado oficialmente la Central Térmica y ese mismo domingo salimos de Barajas hacia Lima y no habíamos dejado las maletas en “Las delicias” que las delicias psicodélicas de los acontecimientos en Perú empezaron a bombardear nuestro sistema más íntimo de defensa ¿qué es más raro que ver una aurora boreal  a pasos del ecuador? Creo que nada. Pero así ha sido. El miércoles 4 estábamos volviendo de Lima y a eso de las 9 de la noche hemos visto unas luces rarísimas en el cielo. Al principio lo creíamos obra de reflectores, pero después de que el cerebro reaccionara de que estábamos en medio de las Lomas de Lachay, en Perú, y que los alrededores son tan exuberantes como desiertos de población, nos dimos cuenta que eso que estaba pasando era muy, pero que muy raro. Detuvimos el coche de alquiler y nos quedamos contemplando las luces, sin atinar a hacer nada más que asombrarnos y maravillarnos. Pero entonces fue cuando un venado gris cruzó la ruta dando unos alaridos que nos espantaron y nos hicieron meternos en el coche y arrancar a toda prisa. Y no fue el único animal en comportarse raro. Nuestros compañeros biólogos afincados en Lachay nos han reportado por lo menos veinte avistamientos de zorros, guanacos, venados, lechuzas, condor, pumas, con comportamientos sumamente extraños, berridos histéricos, vuelos errantes, miedo, confusión en animales que por lo general permanecen ocultos en el bosque y que son difíciles de avistar.

En Huaral la gente ha empezado a asustarse porque aquí se está muy en contacto con la naturaleza, y para ellos fenómenos como los que han ocurrido presagian cosas muy malas. Yo no hablo el quechua y por ello me pierdo parte de la información que no quieren darme en español, pero los ojos de las mujeres con las que he conversado me dicen que hay más que un gran desconcierto y temor en la población rural. Los compañeros forestales y de la ONG están igualmente alarmados.

No sé cuando volveré a conectarme porque tengo que trasladarme a un cibercafé para tener señal de internet, pero en cuanto pueda arañaré un poco.